La cartera de crédito al consumo, es decir, préstamos que la gente solicita a instituciones financieras, aumentó un por ciento por la presencia de bancos digitales, aseguró Norman Hagemeister Rey, especialista en innovación financiera y transformación digital.
De acuerdo con el último reporte del sector, el crédito vigente o pendiente de pago aumentó 7.6 por ciento en términos reales anuales. De esa cifra, alrededor de un punto proviene de créditos de neobancos o fintechs. Con base en un análisis de BBVA Research, el financiamiento que más aumentó fue el de las tarjetas de crédito, con 2.9 puntos porcentuales, seguido por el de los bienes de consumo duradero, con 2.2 puntos porcentuales.
Norman Hagemeister Rey considera que el incremento se debe a la captación de nuevos clientes, especialmente de sectores que la banca tradicional ignora, como jóvenes, personas de bajos ingresos o sin comprobante de ingresos, así como de micro y pequeñas empresas.
A diferencia de la banca, las fintech sí llegan a estos sectores, lo que les otorga una ventaja competitiva por no requerir documentación tan especializada como la de otras instituciones.
Además, el especialista en innovación financiera afirma que los rendimientos que la mayoría de los neobancos ofrecen resultan más atractivos para los clientes y, sobre todo, para quienes buscan invertir.
“El atractivo no está solo en el producto, sino en cuánto esfuerzo cuesta usarlo”, asegura Norman Hagemeister Rey.
Hasta julio pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tenía registrados más de 10.4 millones de tarjetas de crédito en circulación emitidas por tres bancos digitales, cifra equivalente al 22.5% del total nacional. En otras palabras, más de una de cada cinco tarjetas de crédito en México proviene de una institución sin sucursales físicas, lo que evidencia el impacto de este sector.
Criptomonedas y estafas: el negocio detrás de los influencers de IA











