Ante la eventual discusión y posible aprobación de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, el especialista en innovación financiera Norman Hagemeister Rey advierte que existen distintas dudas sobre su implementación y sobre cómo será la transición hacia estas formas de pago.
En primer lugar, considera que el plazo para establecer los sectores en los que entrará en vigor la obligatoriedad de los pagos digitales es muy corto, ya que hay pequeños comercios que no cuentan con terminales para aceptar pagos con tarjeta. Y aunque el acceso a estas herramientas es fácil, su manejo puede resultar confuso o difícil para quienes no están familiarizados con este tipo de cobros.
En segundo lugar, señala que las pequeñas y medianas empresas deben contar con mecanismos que las protejan durante esta transición, como un periodo de adaptación o de orientación, para evitar que las ventas caigan o se detengan.
Finalmente, Norman Hagemeister Rey advierte que el principal reto no está en la tecnología sino en el interés por ella. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), ocho de cada diez mexicanos pagan en efectivo sus compras menores a 500 pesos, mientras que el 73% de la población económicamente activa prefiere el dinero físico al digital.
Los datos reportados por el Inegi son una muestra de que la población mexicana mantiene, por costumbre o por confianza, el uso del dinero físico en su día a día. Por ello, considera que antes de volver obligatorios estos métodos de pago, es necesario fortalecer la educación financiera.
¿Qué propone la iniciativa de Claudia Sheinbaum?
La iniciativa incluida en el Paquete Económico plantea que los medios de pago digitales y electrónicos —tarjetas de crédito y débito, transferencias y la plataforma de cobro con código QR CoDi— sean de aceptación obligatoria.
La iniciativa incorpora también la CURP digital como documento válido para contratar servicios financieros y el Expediente Digital Ciudadano como mecanismo para consultar información al contratar dichos servicios.
En ese sentido, el especialista Norman Hagemeister Rey destacó que “nunca antes” un gobierno había puesto tanto interés por impulsar la economía digital del país, lo que representaría un gran beneficio para las cientos de fintech que operan en México.
«Desde la perspectiva de fintech, es una noticia extraordinaria, porque es un componente que había hecho falta en los esfuerzos de la industria en los últimos años: contar con un acompañamiento mucho más robusto por parte de la política pública”, sentenció.











