Con 17 años, el piloto de Red Bull Ernesto Rivera logró que el himno nacional de México retumbara en la pista de Fórmula 3 de Spielberg, en Austria, con su primer triunfo del año en uno de los circuitos más complejos.
El piloto logró sobreponerse a un choque al inicio de la carrera entre los integrantes del equipo Trident, Freddie Slater y Noah Stromsted, así como a su posición 11 tras la clasificación obtenida en la serie de pruebas del viernes pasado, para llevarse el circuito ante uno de los favoritos: James Wharton del equipo Prema.
La carrera arrancó con un choque múltiple que provocó la entrada del carro de seguridad, lo que permitió a Ernesto Rivera mejorar su posición y, posteriormente, ganar puestos en la competencia.
Sin embargo, el verdadero reto para Ernesto Rivera llegó al alcanzar al piloto austriaco Wharton, con quien disputó el primer puesto durante 13 vueltas. Pero sería hasta la vuelta 14 cuando un error del local y un acierto del mexicano generarían las condiciones para un rebase perfecto en una de las curvas del circuito.
A partir de ese momento, el mexicano no soltaría el primer lugar y, mediante una defensa férrea, lograría mantener el liderato.
“Frené lo más tarde que pude, incluso metí primera marcha y logré completar la maniobra. La curva 4 era el mejor lugar porque en la curva 3 él siempre se defendía y yo no estaba lo suficientemente cerca como para pasarlo por fuera. Así que en la curva 4, incluso con el DRS un poco más cerca de él, creo que esa era la mejor oportunidad”, explicó el piloto de Red Bull.
De acuerdo con Rivera, la clave de este histórico triunfo consistió en la paciencia y la insistencia. Ahora, con este resultado, el mexicano se ubica en la séptima posición del campeonato y tendrá la oportunidad de seguir acortando la distancia con el líder Ugo Ugochukwu, de Campos Racing.











