Instalar una estación de despacho de combustible para autoconsumo en México cuesta entre 450 mil y 30.58 millones de pesos.
Y con capacidades de almacenamiento de entre 25 mil y 150 mil litros, según un análisis conjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Energéticos (AMDE) y PETROIntelligence.
El estudio revisó 17 de los 27 permisos de despacho para autoconsumo otorgados entre octubre de 2025 y junio de 2026, periodo del cual existe información pública disponible. Los 10 restantes no pudieron incorporarse por falta de datos.
El 65% de las instalaciones analizadas (11 de 17 casos) ocupa una superficie menor a 2 mil 500 metros cuadrados. La mayoría funciona con infraestructura mínima, ya que 11 estaciones cuentan con un solo módulo dispensario, cinco tienen dos módulos y solo una opera con cuatro.
Doce de los 17 casos utilizan tanques de almacenamiento superficiales, frente a cinco con tanques subterráneos.
Pese a que el nuevo marco jurídico, vigente desde octubre de 2025 bajo la Ley del Sector Hidrocarburos y a cargo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), ya reconoce el “almacenamiento de usos propios” como una categoría de permiso independiente al despacho para autoconsumo, a la fecha no se ha otorgado ni solicitado un solo permiso bajo esa modalidad, según el documento.
Esto impidió replicar el análisis de inversión, superficie y configuración operativa para esa figura.
En contraste, el despacho para autoconsumo sí muestra actividad, pues solo en los primeros seis meses de 2026 se otorgaron 23 permisos nuevos, con vigencia de 10 años, por debajo del máximo de 15 años que ahora permite el Reglamento.
El análisis identifica un giro en los motivos por los que la CNE rechaza solicitudes. En 2025, la causa principal fue la falta de acreditación de Manifestación de Impacto Social (antes EVIS).










