La industria cripto quiere que la negociación de activos tokenizados sea algo más que un experimento. Y, sobre todo, que la regulación no sea un freno.
Aunque la tecnología está lista y las empresas también, la normativa impone limitaciones que dificultan las operaciones con blockchain. Esas trabas están en proceso de modificación, pero la tramitación llevará años. Ante esta situación, un conjunto de compañías ha pedido a Europa que tome una vía rápida y lo solucione lo antes posible. Pero la Comisión Europea (CE) descarta hacerlo y planea seguir con el proceso, más largo, que está en curso. Al alargarse la cosa, existe el riesgo de que algunas compañías se queden sin capital por el camino.
«Para asegurar que la ambición y el impacto que buscamos se logre, es importante que este paquete legislativo se impulse y se acuerde en conjunto. Su fragmentación podría debilitar su impacto», indica la CE a elEconomista.es. Con esta frase, el organismo cierra la puerta a lo que pide la industria. Actualmente, el régimen piloto DLT, el que aplica a este caso, la negociación de activos tokenizados, se está tramitando dentro del Paquete de Integración y Supervisión del Mercado (MISP). Por eso, lo que pide la industria es que los cambios que necesitan se saquen de este conjunto de normas y que se adelanten con una vía rápida (quick-fix).
Pero la CE no está dispuesta a hacer estas excepciones y quiere continuar con sus planes, la tramitación conjunta. Su objetivo es que con el MISP se integre y unifique el mercado europeo, de ahí que se esté trabajando en un paquete de medidas y que rechace la urgencia de la industria cripto. Pese a que varias empresas del sector se han agrupado para pedir la vía rápida y se siguen añadiendo adeptos a la causa, Europa no cambia su postura. En febrero, fueron nueve empresas las que enviaron una carta a la institución pidiendo estos cambios y, hace unos días, 39 firmas en total remitieron otra misiva a la Comisión, al Consejo y al Parlamento.
Fuente: www.eleconomista.es










