La revisión del T-MEC vuelve a colocar la gestión de inventarios como una variable estratégica para las cadenas de suministro, ante cambios en las condiciones comerciales y la necesidad de reducir riesgos de interrupciones en las operaciones.
Para las empresas, el reto consiste en reducir el capital destinado a inventarios y determinar qué nivel de existencias permite mantener la continuidad operativa y responder a los requerimientos de cada mercado.
Los resultados del Cuarto Estudio Nacional de Indicadores Logísticos (ENIL) muestran que la eficiencia logística no puede medirse exclusivamente mediante la velocidad de rotación del inventario. El nivel óptimo depende de factores como disponibilidad de productos y componentes, nivel de servicio, capacidad de respuesta y continuidad de las operaciones.
Las diferencias entre sectores muestran esta dinámica. Alimentos registra la mayor rotación, con un promedio de 10 vueltas al año, seguido por retail con 8.4. En manufactura, la rotación promedio es de 5.6, mientras que en automotriz alcanza 5.5.
Fuente: MexicoIndustry











