En ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la demanda se ha disparado tras el sorteo del torneo. De acuerdo con análisis de mercado, las tarifas hoteleras en México han crecido hasta 114% interanual.
Mientras que en Guadalajara el incremento alcanzó 385 por ciento. A nivel global, el precio promedio por noche en ciudades sede pasó de 293 a más de 1,000 dólares en pocas semanas.
También el impacto económico es relevante. Proyecciones de firmas especializadas estiman que el evento generará más de 1,200 millones de dólares en derrama directa para el país, con un crecimiento de entre 7% y 25% en ingresos hoteleros durante junio de 2026.
Expectativas
No obstante, la experiencia de otros mega eventos muestra que tarifas elevadas no garantizan ingresos efectivos. Durante los Juegos Olímpicos de París 2024, por ejemplo, se registraron niveles históricos en tarifas hoteleras, pero también aumentaron los retos operativos: cancelaciones de último minuto, saturación en recepción y dificultades para procesar pagos internacionales.
Para el Mundial 2026, el reto será aún mayor. La dinámica del torneo genera cambios constantes en la demanda, ya que los aficionados ajustan sus reservas según el avance de sus selecciones. Esto provoca picos de cancelaciones y nuevas reservaciones en lapsos muy cortos, elevando la complejidad financiera.











