La misión Artemis II, organizada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), marca el regreso de astronautas a la luna después de más de cinco décadas.
Entre los pasajeros simbólicos de este vuelo figuran los nombres de 52 personas víctimas de desaparición forzada en el estado de Nuevo León, junto a una tarjeta adicional dedicada a los más de 133 mil desaparecidos en todo México.
Leticia Hidalgo, fundadora del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl), explicó a EFE que la iniciativa surgió como respuesta a la convocatoria abierta de la NASA, que permitió a cualquier persona registrar nombres para ser transportados simbólicamente hasta la órbita lunar.
“Quisimos seguirlos haciendo presentes y, sobre todo, en un hecho histórico como este, que es el regreso de la humanidad a la Luna”, expresó la activista, quien lleva 15 años buscando a su hijo Roy Rivera Hidalgo, desaparecido en 2011.











