Un vuelco en la gestión cotidiana del dinero
Por primera vez en la banca masiva mexicana, la actividad digital de las mujeres supera a la de los hombres en una institución clave: Banco Azteca. Más allá del simbolismo, ese cambio evidencia una transformación en las bases de la independencia económica: en la administración diaria de los recursos.
La cuenta de débito SOMOS ha sido el vehículo de esa transformación, consolidándose como una herramienta de bancarización para mujeres de distintos tramos de edad.
Los números reflejan la magnitud del fenómeno: al cierre de 2025, SOMOS registró más de 721 mil usuarias y, a inicios de 2026, la base supera las 739 mil, frente a 276 mil en 2022. En apenas cuatro años, la cuenta se ha triplicado, lo que la posiciona como un instrumento clave para la inclusión financiera femenina.
Trayectorias de ahorro por generaciones
Los patrones por edad revelan trayectorias claras. Las mujeres de 18 a 24 años tienden a iniciar con saldos modestos; sin embargo, la tendencia es ascendente con el tiempo: las clientas mayores de 65 años acumulan montos hasta tres veces mayores.
Ese comportamiento sugiere que la constancia en el ahorro, más que los movimientos puntuales, es el factor que consolida el patrimonio y, por extensión, el empoderamiento femenino.
La digitalización ha sido determinante para esta adopción.
Según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, entre los cinco bancos que procesan el mayor volumen de transacciones electrónicas en el país, Banco Azteca es la única institución donde la actividad financiera de las mujeres supera a la de los hombres, un dato que apunta a la apropiación de herramientas digitales para una gestión más ágil y autónoma.
Servicios complementarios y consolidación de la relación
Gabriela Hernández, directora ejecutiva de Afiliación y Captación de Banco Azteca, resume la estrategia:
«Cuando se habla de independencia financiera, solemos pensar en decisiones complejas, pero los datos muestran que muchas veces comienza con algo más sencillo: contar con un espacio seguro para administrar el dinero y hacerlo de manera constante a lo largo del tiempo», señala la directiva.
SOMOS no solo ofrece una cuenta; incorpora beneficios preventivos alineados con las necesidades diarias: la revisión médica anual representó el 59% de las asistencias redimidas al cierre de 2025, con un incremento del 21% respecto a 2024 y un aumento del 348% frente a 2022.
La relación entre las clientas y la entidad se profundiza: el 48% de las mujeres que iniciaron con SOMOS ha contratado otros productos o servicios del banco, lo que ha transformado una cuenta de ahorro en una relación financiera integral.
Con más de 739 mil usuarias, Banco Azteca y SOMOS ilustran cómo la digitalización y el diseño de servicios cotidianos pueden impulsar las finanzas de las mujeres y el empoderamiento femenino a escala nacional.
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