La gasolina magna, premium y el diésel podrían ser los primeros en México en resentir los efectos adversos de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, ante el alza de los precios de los barriles de crudo en los mercados internacionales.
A una semana de estallar el conflicto en Medio Oriente, el precio de los barriles de crudo aumentó alrededor del 30 por ciento. Al cierre de la jornada, el barril de petróleo Brent se cotizó en 92.69 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó 90.90 dólares.
Este incremento de precios en los combustibles está principalmente relacionado con el cierre del estrecho de Ormuz, el paso marítimo en el Golfo Pérsico que abastece de crudo a una quinta parte del mundo. Además, los países de Medio Oriente poseen las mayores reservas de petróleo a nivel global.
“Para México, el impacto se refleja principalmente en los precios internacionales, más que en la disponibilidad física de combustibles… Por lo que el principal riesgo inmediato es la volatilidad en los precios internacionales del crudo y de los refinados, y no un problema de abasto”, aseguró Santiago Corona, especialista en logística y distribución de hidrocarburos.
Aunque México no comercializa ni se abastece del crudo que cruza el estrecho de Ormuz en Medio Oriente, sí importa casi la mitad de la gasolina que se consume en el país, principalmente del sur de Estados Unidos. Esto expone a nuestro territorio al alza de los precios del crudo en los mercados internacionales.
Tan solo, entre el 28 de febrero y 4 de marzo, la gasolina magna registró un alza de 1.11 pesos por litro, la premium de 1.83 pesos por litro y de 4.64 pesos por litro en el diésel.

México puede aprovechar el alza de precios en combustibles
Pese al escenario adverso, el especialista Santiago Corona explicó a Forbes que el país está en una posición estratégica que le confiere una ventaja relativa en el mercado de los hidrocarburos, lo que lo posiciona como una alternativa seria para la exportación de crudo.
“Cuando se restringe el suministro proveniente del Golfo Pérsico, los compradores internacionales suelen buscar fuentes alternativas en países como Estados Unidos, Brasil, México, Guayana o Canadá. Además, México es el cuarto exportador más grande del continente”, explicó.
Además, señala que el país dispone de infraestructura clave, como refinerías, terminales de almacenamiento y diversos medios de transporte, como autotanques, ferrocarril, puertos y ductos, para transportar y distribuir el combustible de forma rápida y segura.
Hasta antes de la publicación de esta nota, el barril de mezcla de petróleo mexicano se mantiene por encima de los 75 dólares, de acuerdo con el Banco de México. Esto deja el crudo nacional con un precio atractivo para otros países, especialmente de Europa y Asia.
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