La Comisión Nacional Antimonopolio resolvió un procedimiento por falta de competencia en sistemas operativos de dispositivos móviles y aceptó los compromisos presentados por Google México, obligándolo a retirar restricciones contractuales que, durante años, limitaron la libertad de fabricantes que usan Android.
A partir de esta resolución, los fabricantes de teléfonos inteligentes ya no estarán atados a cláusulas de compatibilidad que los obligaban, en los hechos, a ceñirse exclusivamente a Android.
Esto abre la puerta a que puedan fabricar y distribuir dispositivos con otros sistemas operativos, o con versiones alternativas, sin enfrentar penalizaciones contractuales.
Para los consumidores, el cambio se traduce en más opciones, pues la autoridad prevé una mayor diversidad de sistemas operativos, servicios y experiencias de uso en los dispositivos móviles, así como una presión competitiva que podría reflejarse en menores precios o en equipos con configuraciones más flexibles.
Fuente: Energy21










