En México, el automóvil es uno de los bienes más valiosos para millones de familias. Sin embargo, la compraventa de vehículos usados ocurre, en su mayoría, fuera de canales formales y con escasa protección como redes sociales y marketplaces.
En ese terreno, el riesgo de fraude se estima entre 40% y 70%, de acuerdo datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicados en la Revista del Consumidor de diciembre de 2025, una cifra que se eleva en temporadas de alta liquidez como fin de año o el reparto de utilidades.
La Profeco ha alertado de manera reiterada sobre estafas en la compra de autos usados, especialmente en anuncios con precios por debajo del mercado, solicitudes de anticipos para “apartar” la unidad y supuestos intermediarios que desaparecen tras recibir el dinero. Aun así, la informalidad persiste y la mayoría de los casos no se denuncia.
Denuncia
Ese fue el caso de un comprador que, tras ver un anuncio en Facebook Marketplace, decidió avanzar en la transacción. “El precio estaba bastante por debajo de lo que había visto en otras páginas y el vendedor me aseguraba que el carro estaba en excelentes condiciones”, relata el afectado quien prefirió el anonimato.
Tras recibir fotos, videos y una supuesta factura, aceptó hacer un depósito para asegurar la compra. Después de eso, el vendedor comenzó a poner excusas, “pasaron semanas y nunca me entregó el vehículo. Cuando intenté contactarlo otra vez, me bloqueó”.
Casos como este ilustran por qué, pese a las alertas de las autoridades, la informalidad sigue siendo un terreno fértil para el fraude.
Fuente: Expansión











