En un país donde las juventudes se enfrentan cada día a retos emocionales y sociales más complejos, el fortalecimiento de la comunidad emerge como una tarea urgente.
Dicha realidad no ha pasado desapercibida para Seguritech, empresa mexicana con más de 30 años de trayectoria, que ha decidido ir más allá de la innovación tecnológica para apostar por un cambio profundo en el tejido social.
Consciente de que la seguridad también se construye desde la prevención, la educación y la cohesión social, la firma mexicana ha afianzado su colaboración con Fundación En Movimiento (FEM), organización reconocida por su labor en el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
Juntas, ambas instituciones impulsan iniciativas que combinan recursos, experiencia y compromiso para generar entornos más seguros y saludables.
Asimismo, la alianza de Seguritech y FEM plantea una visión ampliada del concepto de seguridad, toda vez que no se limita a cámaras, centros de monitoreo o sistemas avanzados, sino que incorpora la creación de espacios donde la convivencia pacífica, el respeto y el bienestar emocional sean pilares de la vida comunitaria.
Al respecto, Ariel Picker, CEO de la empresa mexicana dijo que el verdadero impacto va más allá de los sistemas de videovigilancia o los centros de mando; se trata de crear condiciones que permitan a las personas, sobre todo a la juventud, desarrollarse en plenitud.
Por otro lado, en la práctica, dicha sinergia se traduce en talleres participativos, actividades escolares, encuentros comunitarios y capacitaciones para docentes y familias, cuyo objetivo yace en fomentar la educación socioemocional, prevenir la violencia y sembrar una cultura de paz.
El apoyo estratégico de Seguritech ha permitido también que los programas de FEM se expandan a más comunidades, incluidas aquellas con altos niveles de desigualdad y violencia.
De modo que, en esos contextos, los resultados no solo se miden en cifras, sino también en cambios palpables como jóvenes que reducen conductas de riesgo, familias que refuerzan sus lazos y comunidades que encuentran nuevas formas de convivencia.
Además, el modelo de colaboración ofrece una lección valiosa que gravita en torno a que el sector privado puede convertirse en un motor de transformación social cuando asume la responsabilidad de invertir en capital humano y bienestar colectivo.
Por ello, la innovación, en este sentido, no solo se mide por la sofisticación de la tecnología, sino por la capacidad de generar cambios duraderos en la vida de las personas.
Seguritech y Fundación En Movimiento demuestran que la seguridad verdadera se construye con tecnología, sí, pero también con empatía, educación y compromiso.
Y que un país más justo y equitativo comienza con jóvenes protegidos, escuchados y empoderados para forjar su propio destino.