En el actual contexto de transformación del sindicalismo mexicano, Alfonso Godínez se perfila como uno de los actores estratégicos más relevantes junto a nombres como el de Alejandro Martínez Araiza.
Y es que, con la salida de Carlos Aceves del Olmo de la dirigencia de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), se ha activado un proceso de reorganización que trasciende lo gremial y toca temas de gobernanza, competitividad y legitimidad institucional.
El actual secretario general de la CTM en la Ciudad de México, ha comenzado a concentrar apoyos de distintas federaciones estatales en un momento donde la reforma laboral exige sindicatos más democráticos, transparentes y alineados con estándares internacionales.
Reforma laboral y gobernanza sindical
La central obrera enfrenta el reto de redefinir su modelo de liderazgo ante un entorno marcado por mayor fiscalización, voto libre y rendición de cuentas.
En ese contexto, la propuesta de Alfonso Godínez se articula alrededor de tres ejes:
- Legalidad
- Unidad interna
- Modernización operativa
Su perfil moderado ha facilitado el diálogo entre corrientes históricamente distanciadas, lo que ha permitido construir una propuesta incluyente con viabilidad nacional.
Además, analistas sindicales señalan que su mayor fortaleza radica en la capacidad de tender puentes sin romper equilibrios.
Apoyo del SNAC y Alejandro Martínez Araiza
Un componente clave de su estrategia es la incorporación de aliados como Alejandro Martínez Araiza, dirigente del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), quien ha llevado la voz sindical mexicana a foros internacionales, incluyendo audiencias del T-MEC en Washington.
Además, el enfoque del dirigente mexicano sobre productividad, justicia laboral y adaptación tecnológica aporta una visión alineada con las tendencias globales del trabajo.
Estas coincidencias programáticas refuerzan la narrativa de un sindicalismo que no se opone al cambio, sino que busca administrarlo estratégicamente.
La decisión en febrero
La Asamblea Nacional del 24 de febrero será el punto de inflexión.
Más que un relevo de nombres, se trata de definir si la CTM optará por una reingeniería institucional capaz de responder al nuevo entorno económico.
Con respaldo creciente y una agenda clara, Alfonso Godínez se posiciona como un perfil con capacidad de conducción en un momento donde el sindicalismo también debe pensar en términos de competitividad y sostenibilidad.
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