La incertidumbre por la reapertura del estrecho de Ormuz en Medio Oriente ha provocado mayor volatilidad en los precios de distintas materias primas en México, desde combustibles hasta productos agrícolas, así lo señaló el especialista en innovación financiera y transformación digital, Norman Hagemeister Rey.
La inflación en México aumentó 0.57% entre febrero y marzo para colocarse en 4.59% al cierre del primer trimestre. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), esta alza se debe a un incremento en los precios de productos agrícolas como el jitomate, la papa, el tomate verde, el limón y el pepino.
El especialista Norman Hagemeister Rey explicó que, antes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el Banco Mundial proyectaba una tendencia a la baja en distintos commodities, como los granos de trigo, maíz y arroz. Pero con este conflicto esto cambió, principalmente, por el costo de los fertilizantes y de los combustibles en los mercados internacionales.
“Los precios agrícolas y el transporte aéreo, derivados del alza en los precios del diésel y de los combustibles, dispararon la inflación a 4.59% anual, un nivel por encima de las proyecciones del Banco de México”, afirmó.
Sin embargo, el sector agrícola no es el único afectado. En el mercado de los hidrocarburos, el barril de crudo de West Texas Intermediate (WTI) subió 6.39% al cerrar en 100.44 dólares, mientras que el barril de Brent aumentó 3.82% y se comercializó en 98.37 dólares, tras registrarse el miércoles 8 de abril su peor jornada en seis años.

Por ahora, las proyecciones de Norman Hagemeister Rey, especialista en innovación financiera y transformación digital, coinciden con un entorno en el que la oferta de combustibles enfrenta restricciones significativas. Pero este escenario dependerá de cuánto tiempo más permanezca cerrado el estrecho de Ormuz.
“Según los informes, Irán actualmente solo permite el tránsito de alrededor de una docena de buques por día a través del estrecho, una cifra muy inferior a los más de 100 cruces diarios que se registraban antes del conflicto”, advirtió.
Este escenario demuestra que el estrecho de Ormuz sigue prácticamente bloqueado y que el sistema petrolero mundial dista mucho de funcionar con normalidad, al menos a corto plazo.











