El alza en el precio de algunos productos agrícolas como el jitomate y la cebolla influyó en el incremento de la inflación general anual, que se ubicó en 3.45% en septiembre de 2026, lo que implicó un aumento de 0.42% mensual en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
“La variación interanual se aceleró por segunda lectura consecutiva, derivado de la reversión en el índice no subyacente”, indicó el Grupo Financiero Ve por Más (BX+) en un análisis.
De acuerdo con el Inegi, el índice de precios subyacente —que no toma en cuenta los bienes y servicios con precios más volátiles— incrementó 0.20% a tasa mensual, con un alza en los precios de las mercancías de 0.14% y un aumento de 0.26% en los de servicios.
“El subyacente se moderó ligeramente, aunque sus variaciones son aún relativamente elevadas pese a un contexto de frágil dinamismo económico”, detalló BX+.
En tanto, el índice de precios no subyacente —que incluye bienes y servicios cuyos precios están sujetos a fluctuaciones— creció 1.20 por ciento. A su interior, los precios de frutas y verduras registraron un alza de 4.40% y los de energéticos y tarifas autorizadas incrementaron 0.41% a tasa mensual, lo que mostró presiones en distintos productos y servicios de consumo frecuente en México.
“La inflación no subyacente extendería su repunte, pues los precios de diversas materias primas (no solo energéticas) y los costos logísticos siguen presentando una importante volatilidad en respuesta a los conflictos geopolíticos; además, los precios de productos agropecuarios serían afectados por el fenómeno de ‘El Niño’”, explicó Ve por Más.











