La Copa del Mundo de la FIFA 2026 no solo será recordada por ser la primera en la historia en contar con 48 selecciones y tres naciones anfitrionas; para México, representará un hito financiero sin precedentes.
Según las proyecciones más recientes, se estima que el torneo dejará una derrama económica superior a los 4,000 millones de dólares en territorio mexicano.
Esta cifra no es solo un número impresionante, sino el resultado de una compleja maquinaria de consumo, logística e inversión que se activará antes, durante y después del certamen.
México, junto a Estados Unidos y Canadá, forma parte de un bloque económico que representa aproximadamente el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Esta fortaleza regional asegura que el Mundial no sea solo un evento deportivo, sino una plataforma de negocios de clase mundial. Con la confirmación de sedes icónicas como el Estadio Azteca en la Ciudad de México, el Estadio BBVA en Monterrey y el Estadio Akron en Guadalajara, el país se prepara para recibir una afluencia masiva de visitantes.
Se espera que más de 5.5 millones de turistas se desplacen por las ciudades sede mexicanas. Esta movilización no tiene comparación con eventos anteriores y supone un reto —y una oportunidad— mayúscula para la infraestructura nacional.
Fuente: americaretail-malls.com











