El uso de las energías renovables transformará la industria minera al reducir su impacto en el medioambiente, disminuir costos y eficientizar operaciones, así lo aseguró Roberto Guzmán García, especialista en el sector minero y en finanzas.
A diferencia de lo que se cree, el uso de energías limpias no afecta ni altera las actividades de este sector. Actualmente, existen dos ejemplos concretos de la incorporación de este tipo de electricidad en la actividad minera.
En la mina de Rio Tinto, en Weipa, Australia, la empresa utiliza plantas fotovoltaicas para abastecer de energía sus instalaciones. Estas plantas cubren el 20% del consumo total de las actividades diurnas.
Otro ejemplo es la mina de oro Agnew de Gold Fields, también en Australia, donde opera una microrred híbrida de energías renovables, como un parque eólico de 10 MW, que reduce significativamente el consumo de diésel.
Desde el punto de vista de Roberto Guzmán García, la incorporación de energías limpias a estas actividades dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Además, contribuye a mostrar otra cara de una industria que ha mantenido una imagen negativa por sus impactos en la flora y la fauna.
“El uso de energías renovables no solo es comercial, sino que también demuestra la responsabilidad de la industria minera de operar de forma respetuosa con el medioambiente”, resaltó el especialista.
Un estudio realizado por la agencia Deloitte detalló que la incorporación de energías renovables puede reducir los costos en un 25% en las operaciones mineras existentes y hasta en un 50% en las minas nuevas.
Roberto Guzmán García, especialista en el sector minero y en finanzas, observa cinco principales beneficios del uso de las energías limpias en esta industria:
- Ahorro de costos.
- Reducción de las emisiones de carbono.
- Seguridad energética.
- Escalabilidad de energía.
- Suministro de energía constante.











