Para México, el Mundial este evento trasciende la pasión deportiva; se perfila como un catalizador macroeconómico sin precedentes.
Según las estimaciones más recientes de cámaras de comercio y organismos empresariales, se prevé que el torneo genere una derrama económica directa e indirecta de 26 mil millones de pesos (mmdp) en territorio nacional.
Este flujo de capital no solo beneficiará a las tres sedes principales —Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara—, sino que permeará en toda la cadena de valor turística y de servicios del país.
En un contexto global donde la recuperación económica post-pandemia ya es un hecho, el Mundial 2026 actúa como el escaparate definitivo para consolidar a México como una potencia en la industria del entretenimiento y el turismo de gran escala.
La cifra de 26 mil millones de pesos no es un número al azar; es el resultado de un modelo que contempla diversos factores de gasto y consumo. El impacto se divide principalmente en tres vertientes:
El Consumo Directo del Turista
Inversión en Infraestructura y Adecuaciones
Retail y Moda Deportiva
Fuente: americaretail-malls.com











