El Gobierno de México anunció un plan para revitalizar la industria petrolífera, mediante inversiones público-privadas superiores a los 1,000 millones de dólares, con el objetivo de reactivar pozos, desarrollar nueva infraestructura y reducir la dependencia de importaciones de gas natural desde Estados Unidos.
De acuerdo con estimaciones del sector, la producción derivada de estos proyectos podría comenzar en un periodo de tres a cuatro años, con previsiones de extracción de hasta 300 millones de barriles diarios en su fase de mayor desarrollo, sujeto al avance de los proyectos y a las condiciones técnicas y regulatorias.
Nuevo enfoque energético y soberanía nacional
Como parte del nuevo enfoque energético, el Gobierno desbloqueó recientemente el uso del fracking, un cambio en la política energética que permitirá aprovechar yacimientos ya identificados por Petróleos Mexicanos (Pemex) en Coahuila, Tamaulipas y Veracruz, tanto para gas natural como para petróleo. La estrategia busca avanzar hacia una mayor soberanía energética y disminuir la dependencia de importaciones.
En paralelo, Pemex informó que entre enero y diciembre de 2025 su inversión física alcanzó los 395,000 millones de pesos, luego de ampliar su capacidad de inversión mediante el Programa de Financiamiento de Inversión 2025, que permitió canalizar 190,000 millones de pesos adicionales a los 205,000 millones de pesos inicialmente aprobados por la Cámara de Diputados.
Fuente: MexicoIndustry











