Anta Sports se ha convertido en el principal accionista de la legendaria Puma, el ícono alemán de ropa y calzado deportivo. Esta jugada rompe esquemas, sacude las canchas del negocio global y demuestra que el poder económico del dragón chino también pisa fuerte fuera de Asia.
Un fichaje sorpresa en el mercado global
En un movimiento que muchos comparan con un fichaje estelar de último minuto, Anta Sports Products Ltd., la multimillonaria empresa china de ropa deportiva, anunció la compra de un 29.06% de las acciones de Puma SE, la firma alemana conocida por sus tenis y apparel deportivos.
Con una inversión que ronda los 1.8 mil millones de dólares, Anta se convierte en el mayor accionista individual de Puma, superando a la familia Pinault y su holding financiero Artemis, que había tenido largos años de control sobre la marca.
¿Guerra de marcas o matrimonio estratégico?
Aunque este porcentaje no significa que Anta haya comprado la empresa completa, sí representa un paso gigante en la estrategia global de la compañía china. La adquisición se realizó con recursos internos de la propia Anta, sin deuda externa, lo que habla de la sólida posición financiera de la firma y de su ambición por crecer fuera de Asia.











