El mercado residencial en España atraviesa una transformación silenciosa, pero profunda. Lo que antes era una compra impulsada por estilo de vida —sol, cultura, afinidad legal y facilidad de acceso— hoy se analiza con lógica patrimonial.
Y en ese giro, el concepto lock-and-leave se ha convertido en uno de los principales criterios de decisión para compradores extranjeros, particularmente mexicanos.
Durante el 2025, los extranjeros representaron alrededor de 13.8% de las adquisiciones de vivienda en España, con cerca de 97,300 operaciones. Este peso específico ha obligado al mercado a sofisticarse: cuando casi uno de cada siete compradores viene del exterior, la demanda no solo eleva precios, también eleva estándares.
El prime se internacionaliza
Con lo que respecta al segmento alto, el fenómeno es aún más evidente. En operaciones superiores a 2.5 millones de euros, 62% de los compradores son extranjeros. Dentro de ese universo, el capital latinoamericano —con México como uno de los protagonistas— ha ganado relevancia.
Para Felipe Ocampo Lizarralde, director de Inversión de Dils Lucas Fox, el cambio no se explica únicamente por el encarecimiento del mercado, sino por la sofisticación del comprador. “España se convirtió en un destino prime y eso obliga a entrar con estrategia: hoy el comprador mexicano exige reglas claras y ejecución impecable desde el primer día”, afirma.
En otras palabras, el lujo ya no se define por la fachada o el barrio. Se define por la estructura operativa que respalda el activo.
Fuente: realestatemarket.com.mx











