La temporada invernal concentró uno de los periodos de mayor consumo energético en México, impulsado por noches más largas y temperaturas más bajas que incrementaron el uso de iluminación y sistemas de calefacción.
Este comportamiento estacional elevó la presión sobre la red eléctrica nacional y representó un reto operativo y financiero para las empresas, particularmente en sectores intensivos en energía.
Presión estacional sobre la infraestructura eléctrica
De acuerdo con proyecciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), para 2030 la demanda de energía eléctrica en el país será 13.4% superior a la registrada en 2024, lo que plantea la necesidad de avanzar hacia esquemas de gestión energética más eficientes y predecibles.
En este contexto, Schneider Electric expuso cómo la digitalización y la automatización están siendo utilizadas por algunas organizaciones para enfrentar los picos estacionales de consumo. Daniela Rivas, vicepresidenta de Power Products & Power Systems para México y Centroamérica, señaló que el periodo invernal evidenció la dependencia de las empresas respecto a un suministro energético confiable. “El invierno es un recordatorio tangible de nuestra dependencia de fuentes de energía fiables y eficientes”.
Fuente: MexicoIndustry











