De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el parque de motocicletas en circulación pasó de 2.27 millones en 2014 a 8.95 millones en 2024.
Este incremento, que prácticamente cuadruplicó el volumen de unidades en el país, responde a una transformación profunda en las dinámicas de traslado: el vehículo de dos ruedas dejó de verse únicamente como una herramienta de trabajo y hoy representa una solución frente al tráfico, un medio de recreación y una vía de independencia para miles de personas.
Este cambio de paradigma ha diversificado por completo el perfil de los usuarios. “Hoy no existe un solo perfil de motociclista ni una única razón para elegir una moto. Cada vez más personas encuentran en ella una manera de hacer suyos los trayectos, descubrir una nueva afición, compartir rutas o llegar más lejos. Esta diversidad de motivaciones ha impulsado una oferta de modelos que responde a distintas personalidades, preferencias y aspiraciones”, explicó Gabriela Lara Chávez, Directora de Marketing para Movilidad Elektra.
Para atender este fenómeno urbano, Elektra puso en marcha, del 1 al 21 de septiembre, una nueva edición de su iniciativa Moto Sale. La estrategia busca cerrar la brecha de acceso al transporte personal reuniendo esquemas de financiamiento a través de Préstamo Elektra -que incluyen alternativas con enganche desde 0% y abonos semanales-, junto con un catálogo que contempla cascos, equipo de protección y modelos de marcas de Italika, Hero, Benelli y Morbidelli.
La oferta abarca desde unidades de baja cilindrada para uso diario hasta opciones deportivas de mayor cilindrada.
Gran oferta
Detrás de esta oferta hay un engranaje manufacturero local. Respaldada por más de dos décadas de experiencia desde la incursión de Italika en 2004, una proporción clave del catálogo se ensambla en territorio nacional, en el complejo GS Motos, en Toluca, Estado de México.
En esta sede se ensamblan más de 50 modelos distintos bajo estándares internacionales de seguridad, con una capacidad productiva que, en su red nacional, rebasa el millón de unidades anuales y genera miles de empleos directos e indirectos.
“Contar con plantas de ensamble en México nos permite aprovechar la capacidad productiva del país, así como el conocimiento y el talento de las personas que participan en cada etapa. Esta cercanía con el mercado nacional nos ayuda a comprender sus necesidades y responder con modelos acordes con los distintos usos, estilos de vida y actividades productivas de los consumidores mexicanos”, puntualizó Efrén García Carrera, Director de la planta.
La reducción de costos logísticos derivada de la manufactura local ha sido determinante para contener precios al consumidor final. Durante estas tres semanas de septiembre, la iniciativa desplegará su portafolio tanto en la red física de tiendas.
Elektra en todo el país como en su plataforma digital y aplicación móvil, acompañando la transición hacia un entorno donde la moto consolida su protagonismo en las calles de México.











