La fabricación de aparatos eléctricos de uso doméstico, que comprende los electrodomésticos y línea blanca, se ha consolidado como uno de los segmentos de mayor valor agregado dentro de la manufactura mexicana.
Impulsado por la integración de las cadenas de suministro de Norteamérica, la especialización industrial y la presencia de empresas globales, este subsector desempeña un papel relevante en la producción de electrodomésticos destinados tanto al mercado nacional como a la exportación.
De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con información correspondiente a 2023, México contaba con 214 unidades económicas dedicadas a la fabricación de aparatos eléctricos de uso doméstico. En conjunto, estas empresas emplearon a 73,144 personas y generaron una producción bruta total de 169,935.7 millones de pesos, reflejando la importancia del sector dentro de la industria manufacturera nacional.
Una industria vinculada a la innovación y la exportación
La fabricación de aparatos eléctricos de uso doméstico comprende la producción de una amplia gama de bienes de consumo duradero, entre ellos refrigeradores, estufas, hornos de microondas, lavadoras, secadoras, aspiradoras, ventiladores, licuadoras, cafeteras y pequeños electrodomésticos.
Se trata de una actividad intensiva en procesos de manufactura avanzada, automatización, electrónica, transformación de metales y plásticos, así como en el desarrollo de proveedores especializados. Además, gran parte de su producción está orientada a los mercados de exportación, principalmente Estados Unidos y Canadá.
La presencia de fabricantes internacionales ha impulsado la consolidación de clústeres industriales especializados en diversas regiones del país, particularmente en el norte y el Bajío.











