El Gobierno de México ha puesto en marcha una estrategia rigurosa para cerrar las brechas fiscales que permiten que grandes volúmenes de ropa y calzado importados entren al país sin cumplir con las obligaciones tributarias correspondientes.
Esta medida, impulsada principalmente por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), busca nivelar el campo de juego entre los productores nacionales y las plataformas globales de comercio electrónico.
En los últimos años, el mercado mexicano ha experimentado una inundación de mercancías provenientes de Asia a través de plataformas digitales. El problema central radica en el abuso de la figura de «minimis» o importaciones libres de impuestos para artículos de bajo valor (generalmente menores a 50 dólares).
Muchas empresas han fragmentado sus envíos de manera masiva para que cada paquete individual no supere el umbral de impuestos, permitiendo que toneladas de ropa lleguen a manos del consumidor sin pagar el Impuesto General de Importación (IGI) ni el IVA. Esto no solo representa una pérdida millonaria en la recaudación fiscal, sino que constituye una competencia desleal para la industria textil mexicana.
Fuente: americaretail-malls.com











