El analista y especialista en temas energéticos Carlos Raphael de la Madrid habló sobre tensiones geopolíticas en Medio Oriente y volatilidad en los mercados energéticos y cómo en ese escenario México mantiene una posición relativamente estable frente a otros países.
Según lo expresó el especialista, la estructura energética nacional y la estrecha integración económica con América del Norte permiten amortiguar, al menos parcialmente, los efectos derivados de la reciente crisis en la región del Golfo Pérsico y las tensiones en el estratégico estrecho de Ormuz.
No obstante, especificó que cada escalada militar en zonas clave para la producción y transporte de hidrocarburos genera presiones inmediatas sobre los precios internacionales del petróleo y del gas natural.
En ese contexto, Carlos Raphael de la Madrid señaló la relevancia del estrecho de Ormuz como uno de los puntos más sensibles del sistema energético global.
A propósito de ello, según datos de la International Energy Agency (IEA), por esa ruta marítima transitan cerca de 20 millones de barriles diarios de petróleo, lo que equivale aproximadamente a una quinta parte del consumo mundial.
Además, más del 25% del petróleo transportado por vía marítima y alrededor del 20% del comercio global de gas natural licuado dependen de este paso, lo que convierte cualquier interrupción en un detonante inmediato de volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
Posición estratégica
A diferencia de otras economías altamente dependientes de importaciones energéticas, México no enfrenta el mismo nivel de vulnerabilidad, destacó el analista.
De ahí que, Carlos Raphael de la Madrid coincidió con otros analistas al señalar que uno de los elementos clave es el acceso a gas natural competitivo proveniente de Estados Unidos, particularmente desde Texas, el cual abastece una parte significativa tanto de la generación eléctrica como del sector industrial nacional.
De acuerdo con su lógica, tal relación, si bien evidencia un alto grado de dependencia, también refleja la profunda integración energética entre ambos países y subraya la importancia estratégica del gas natural dentro de la matriz energética mexicana.
De hecho, acotó el especialista, aproximadamente el 54% de la electricidad en México se genera a partir de gas natural importado desde la Unión Americana.
Sin embargo, Carlos Raphael de la Madrid también advirtió que el país aún presenta limitaciones relevantes, especialmente en lo que respecta a la infraestructura de almacenamiento y a la falta de reservas estratégicas de gas natural, lo que reduce su capacidad de respuesta ante posibles interrupciones en el suministro o choques externos.
Pese a ello, puntualizó que la integración energética y comercial con Estados Unidos funciona como un amortiguador frente a las turbulencias globales.
Ajustes que serían necesarios
El experto enfatizó en que mientras la economía estadounidense mantenga un nivel de actividad sólido, el impacto sobre México será moderado, debido a la estrecha interconexión de sus cadenas productivas, especialmente en los sectores industrial y manufacturero.
No obstante, Carlos Raphael de la Madrid subrayó que el principal riesgo para México no radica necesariamente en el incremento de los precios del petróleo, sino en una posible desaceleración económica en Estados Unidos si el conflicto geopolítico se prolonga o genera presiones inflacionarias a nivel global.
Por tal razón, dijo que México enfrenta el actual contexto internacional desde una posición comparativamente favorable.
Pero, acentuó que, para sostener dicha ventaja con el tiempo, será necesario fortalecer la infraestructura energética, diversificar las fuentes de energía y preservar la estabilidad de la integración económica regional.











