La evolución de la manufactura en el país ha dejado de ser una cuestión de volumen para convertirse en un desafío de sofisticación técnica y responsabilidad ambiental. Alfredo Gadsden, CEO de Grupo Escato, ha liderado una transformación estructural que busca no solo optimizar los tiempos de entrega, sino redefinir la calidad de origen.
En un entorno global donde la trazabilidad y la eficiencia son valores determinantes, su visión ha consolidado un modelo operativo que sirve como referente para el sector del mobiliario y la producción industrial de alto nivel.
Modernización tecnológica y eficiencia energética en la cadena de valor
Uno de los pilares fundamentales en la gestión de Alfredo Gadsden ha sido la implementación de procesos que armonizan la rentabilidad con el respeto al entorno.
Bajo su dirección, la compañía ha fortalecido su infraestructura mediante la adopción de tecnologías limpias, destacando la instalación de paneles solares bajo modelos de Asociación Público-Privada.
Esta decisión estratégica no solo ha permitido generar eficiencias operativas y ahorros relevantes, sino que ha blindado la capacidad de innovación tecnológica sin comprometer el flujo de caja.
«Creemos firmemente en el poder de la mano de obra mexicana y en nuestra capacidad para crear productos que no solo cumplen, sino que superan los estándares internacionales», ha expresado Alfredo Gadsden.
Esta convicción se refleja en una planta productiva que hoy soporta más de 350 empleos directos y hasta 500 indirectos, acompañando la estabilización de una operación industrial que no se detiene. La inversión en capacitación especializada asegura que cada avance técnico sea operado por manos expertas, elevando la competitividad de la marca en cada etapa del proceso.
El impacto del sello oficial como motor de confianza internacional
El pasado 11 de noviembre de 2025 marcó un hito con la obtención del sello Hecho en México, un reconocimiento que, para Alfredo Gadsden, es la culminación de un esfuerzo colectivo por la excelencia.
Este distintivo funciona como una garantía de calidad global que permite a los productos nacionales entrar en mercados de alta exigencia con una carta de presentación sólida. Para el directivo, la certificación de productos no es un trámite, sino una filosofía de trabajo que contribuye directamente al prestigio de la marca país.
«Ser reconocidos con el sello ‘Hecho en México’ es un compromiso y una responsabilidad», comentó Alfredo Gadsden durante la consolidación de este logro. «Nos posiciona como un referente en la manufactura mexicana y nos impulsa a seguir promoviendo la excelencia. Es un claro mensaje de que en México producimos con calidad global, orgullo y un profundo respeto por nuestro legado».
Liderazgo propositivo para la consolidación de la industria nacional
La influencia de Gadsden trasciende las paredes de su propia organización. Como vocero activo del sector, fomenta el apoyo producción nacional a través de iniciativas que buscan elevar la percepción de lo manufacturado en territorio mexicano.
Su liderazgo se centra en demostrar que la industria del mobiliario puede ser un sinónimo de innovación y durabilidad si se invierte en los procesos correctos y en la certificación de estándares internacionales.
«Mi misión es asegurar que Grupo Escato sea un espejo de esa capacidad y un catalizador para su crecimiento», puntualizó el CEO. Al integrar sostenibilidad, talento humano y rigor técnico, Alfredo Gadsden «Hecho en México» establece un nuevo estándar de lo que la industria nacional puede alcanzar.
El resultado es una manufactura robusta, capaz de competir con los jugadores más importantes del mercado global y de llevar el orgullo de la producción mexicana a nuevas fronteras de excelencia técnica y comercial.
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