Durante el “Diálogo con ingenieros”, realizado en las instalaciones del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), Humberto Antonio Suárez Castillo, coordinador de las Unidades de Negocio en Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) dio a conocer los estudios que confirman la factibilidad de cuatro terminales aéreas regionales con un modelo de negocio público-privado.
Los edificios, operador por ASA, podrían estar en Ensenada, Baja California; Costalegre y Lagos de Moreno, Jalisco; y San Miguel de Allende, Guanajuato.
“La infraestructura aeroportuaria no solo es un modelo de transporte, sino un motor de desarrollo económico, integración y transformación urbana, con amplios beneficios sociales. Los aeropuertos general movilidad, conectividad y empleo desde su construcción hasta su operación, e impulsan el turismo y la cultural”.
Humberto Antonio Suárez Castillo subrayó que no todos los aeropuertos o aerolíneas deben ser rentables, pues algunos cumplen una función social, similar al transporte ferroviario y que el gobierno, en combinación con la iniciativa privada, puede desarrollar modelos mixtos que atiendan estas necesidades sociales en beneficios del país.