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¿Para qué te puede servir el cuadro de amortización de un préstamo?

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Cuando se solicita un préstamo se suele adjuntar el cuadro de amortización en el que se puede ver el plazo en el que tienes que devolver el dinero o la cantidad que se tiene que pagar mensualmente, desglosada entre capital e intereses. Estas tablas pueden tener gran utilidad como saber cuándo compensa amortizar parte o el total del crédito o para hacer comparativos entre hipotecas bancarias.

Cuando pedimos un crédito, en muchas ocasiones las entidades nos hablan de conceptos que nos resultan difíciles de comprender. Sobre todo, si los conceptos financieros que tenemos no son muy elevados. Uno de ellos es el del cuadro de amortización cuando realizamos la solicitud de un crédito. Está ligado directamente a las cantidades que pagamos cada mes, pero… ¿Para qué sirve exactamente?

Como punto de partida cabe resaltar que este tipo de tablas te permitirá conocer, cada mes, varios datos esenciales sobre el préstamo que vas a pedir:
Por un lado, el interés que te cobra tu banco (es decir, el TIN o Tipo de Interés Nominal); además, la cuota que pagarás mensualmente que, en el caso de los préstamos personales, siempre suele ser la misma cantidad.

También, del importe que tienes que pagar: la parte corresponde al capital que puedes amortizar. Dicho de otro modo, de la cantidad que pediste a la entidad bancaria, qué parte le estás devolviendo con cada mensualidad y qué parte son intereses que debes abonar. A todo ello hay que sumarle el capital que todavía debes devolver.

Siguiendo este esquema, los expertos de BBVA señalan que la cuota mensual “siempre estará compuesta de dos elementos: el capital que nos han prestado y el que estamos devolviendo, y los intereses que pagamos por ese dinero”.

De este modo, debido al cuadro de amortización, se puede observar la evolución de la deuda cada mes, mediante el pago de las cuotas. Así, podemos también chequear que los intereses que pagamos por el capital que hemos solicitado suponen una cantidad menor en cada mensualidad, es decir, que se van reduciendo mes a mes.

Cuando haces la solicitud de un crédito personal, todo lo anterior se puede verificar resumidamente con la tabla de amortización que nos entrega el banco. Generalmente ahora se puede ver también a través de la oficina online de nuestra entidad. En ella, vemos el desglose de los pagos que se tendrán que hacer para terminar de pagar el préstamo, con el resumen de las fechas en las que haremos los correspondientes pagos.

En definitiva, se trata de una herramienta de la que podemos aprovecharnos cuando solicitamos cantidades elevadas. Un ejemplo sería una hipoteca, pero también el crédito de la compra de un vehículo.

¿Cuál es el motivo de que tengan más utilidad en estos casos? Principalmente, porque hay más posibilidades de que esos préstamos sean de medio o de largo plazo, y gracias a la información de la amortización, se puede conocer qué parte corresponde a la deuda pendiente y cuál al pago de los intereses. De esta forma podemos tomar la decisión de adelantar capital (amortizar) o no, en función del porcentaje de intereses que tengamos que abonar en cada cuota.

Asimismo, los cuadros de amortización también tienen una gran utilidad a la hora de buscar un préstamo hipotecario adecuado. Al solicitar la información con varios bancos sobre las condiciones del crédito, es muy posible que te enseñen estas tablas, lo que te servirá para realizar una comparativa entre diferentes propuestas para contratar la que más se ajuste a tus requerimientos, en función de tu situación financiera y tus metas en el futuro.

Y es que el costo de un crédito es más alto, entre más tiempo tardamos en devolver el importe que hemos solicitado, dado que se pagan intereses por más tiempo. ¿De qué manera nos puede quedar este concepto más claro? He aquí un ejemplo práctico:

Habitualmente, amortizar una deuda antes de tiempo tiene una meta concreta, que es la de ahorrar intereses y así pagar menos en la vida del crédito. En esta línea, si nos dieran un crédito de 20,000 euros para la compra de un coche a un tipo de interés anual fijo del 7% a diez años, en la primera cuota pagaríamos 232.22 euros totales de los cuales 115.55 euros corresponden al capital que estamos devolviendo y 116.67 euros a los intereses.

El desglose en la mitad de la vida del préstamo cambiaría por completo: 162.86 euros corresponderían a capital que devolvemos y 69.36 euros a intereses. Mientras que, en la última cuota, el pago de intereses se reduciría a 1.34 euros. Por lo tanto, el cuadro de amortización nos da pistas de cuándo nos compensaría más realizar amortizaciones, siempre que se disponga de liquidez suficiente, que no comprometa el patrimonio que tengamos, para evitar pago de intereses.

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