Nissan presentó en el E-Prix de la Ciudad de México una intervención inédita en la Fórmula E al exhibir su monoplaza GEN 3.5 EVO recubierto con más de seis millones de cristales, colocados por 120 artesanos wixárikas, como una declaración de innovación con propósito que conecta movilidad eléctrica, identidad cultural y alto desempeño.
La pieza fue desarrollada en colaboración con el artista y maestro César Menchaca, y representa un diálogo entre México y Japón que trasciende lo estético para integrarse al discurso tecnológico de la marca. La intervención convierte al monoplaza en un soporte narrativo, donde la ingeniería japonesa se encuentra con la riqueza simbólica del arte wixárika.
Por primera vez, un auto de Fórmula E incorpora arte mexicano en su carrocería, marcando un hito para la categoría eléctrica y para la industria automotriz en el país. El trabajo artesanal respetó los procesos tradicionales del pueblo Wixárika, integrando materiales, patrones y significado en una plataforma de competencia internacional.
Desde la perspectiva empresarial, la iniciativa refuerza la estrategia de marca de Nissan en México al vincular innovación tecnológica con responsabilidad cultural. El proyecto posiciona al país como un espacio de creación donde la electrificación también puede comunicar valores, identidad y visión de futuro.
Fuente: MexicoIndustry
El nearshoring está generando efectos que van más allá de la instalación de fábricas, centros…
Bitcoin Core cambió su política de seguridad para publicar cuanto antes los parches de vulnerabilidades…
El Día de Muertos 2026 está por comenzar y miles de familias mexicanas se preparan…
La transformación de los hábitos de consumo está abriendo nuevas oportunidades para la industria de…
Holcim México invirtió 53 millones de pesos en la renovación de su flota de distribución…
La consolidación de La Laguna como destino para la relocalización de empresas manufactureras demanda soluciones…