Varias marcas como Adidas, H&M o C&A integraron a su catálogo opciones sostenibles, con productos elaborados con redes de pesca, plásticos o materiales naturales, hasta ofrecer descuentos a aquellos usuarios que lleven prendas que ya no usan.
Las estadísticas destacan que la industria de la moda registró una disminución del 20% en los ingresos durante 2019 y 2020, pero además de eso, la pandemia también hizo ver que no era necesario comprar tanta ropa para estar en casa; provocando un replanteamiento de su estrategia, pues las fast fashion estaban acostumbradas a lanzar aproximadamente 20 colecciones distintas por año.
Ahora con el slow fashion, la prioridad es impulsar una economía circular, de ropa fabricada a mano, con telas orgánicas y materiales sostenibles; incluso el mercado de segunda mano triplicó sus ventas de 2019 a 2021, siendo el 2020 el año con mayores incrementos.
Fuente: Money Brief
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